Hace algunos años en el club donde yo estaba, antes de vivir en Valencia , surgió un jugador promesa, sus resultados auguraban una prominente carrera tenistica pero los éxitos conseguidos hasta ese momento no fueron suficientes para que los padres no sucumbieran ante la propuesta de otro entrenador por cambiar todo lo que hasta ese momento había funcionado muy bien.

Hace alguna semanas organice un partido amistoso entra alumnos adultos míos y otros de otro compañero, lleve a vario jugadores entre ellos uno muy hábil, deportista de toda la vida pero que lleva poco tiempo jugando al tenis de hecho esta su primera participación en una competición, desde que fallo el primer punto su lenguaje corporal evidenciaba que estaba viviendo una tragedia griega, cuando acabamos los partidos se fue del club frustrado.

Que tienen en común estas dos historias separadas en el tiempo? Y con niveles diferentes de tenis y de practica ? Las falsas expectativas o las expectativas irreales .

Estas son solo dos de las innumerables anécdotas que tengo , En ambos casos unos pensamientos que  habían idealizado un alto rendimiento sin un riguroso fundamento terminaron en una gran decepción, cada una a su manera en la primera se tiro al traste el trabajo que se había realizado hasta entonces y en la segunda impidió que un jugador aficionado disfrutara plenamente de una perfecta mañana practicando un habito saludable y una evolución de su nivel de tenis mas que buena.

Los motivos que generan las falsas expectativas son varios entre lo que se puede destacar la personalidad de la persona que las tiene ,el desconocimiento del tenis y de la evolución de un jugador , la prisa y el miedo.

Las expectativas irreales son dañinas en la relación entre muchos padres-hijos,  padres- entrenadores, entrenadores -alumno, deportistas-deporte, por este motivo es importante detectarlas y saberlas gestionar ya que son grandes generadoras de frustración personal y enemigas de proyectos que pueden ser exitosos.