Un Articulo de Willie Gomez y Luis Espi Fundadores  del Instituto Europeo para el Desarrollo del tenis.

 

 

Desde que tengo 11 años mi vida como jugador o como entrenador de tenis ha transcurrido en instalaciones de tenis alrededor del mundo, y una de las cosas que siempre me ha llamado y me sigue llamando la atención (ayer mismo estuve apostado en las gradas de las pistas de tenis de uno de los mejores clubs de tenis de Valencia), es ver que muy pocos jugadores o jugadoras juegan aceptablemente bien. Siempre he encontrado entusiastas jugadores, pero con muy poca calidad gestual.

Si, jugar bien al tenis es difícil, y ha sido algo exclusivo de muy pocos talentosos y afortunados jugadores. Desde mi punto de vista estos son los motivos

 

A- requiere de unas características individuales especiales:

Jugar bien al tenis requiere de una altísimo grado de coordinación intra e intermuscular. Todo ello para realizar un repertorio de movimientos los cuales no son, ni innatos, ni espontáneos. Movimientos secuenciados en tiempo, forma y espacio; movimientos que el jugador de tenis debe realizar para golpear una pelota que está en movimiento, para lo cual tiene que sincronizar diferentes partes de su cuerpo, a la vez que está analizando una serie de variables que le haran  tomar decisiones como:  con que altura, profundidad, dirección, potencia, y efecto va a lanzar la pelota. Para resolver con eficiencia toda esta complejidad de situaciones se necesitan unas características individuales muy particulares (al margen de las propias las praxias específicas del tenis), donde las capacidades físicas, las habilidades motrices, y las habilidades cognitivas y metacognitivas como la comprensión, la memoria, la orientación, y el razonamiento, entre otras, determinaran el nivel de aprendizaje,  Todos los jugadores pueden aprender, aunque no todos los jugadores aprenderán igual.

 

B- El cerebro para aprender necesita información y de una practica profunda:

La ejecución del repertorio de posturas encadenadas necesarias para hacer un lanzamiento eficaz de la pelota requiere de un proceso de aprendizaje, y el primer paso es que el cerebro reciba información a través de los sentidos. Esa información que luego se verá transformada en imágenes motrices dentro una parte del cerebro para que allí, más tarde, mediante un complejo proceso, sea construido un patrón o modelo de movimiento que regulará el sistema de órdenes y recepciones entre el aparato locomotor y el cerebro. Todo este proceso empieza por acceder a una o varias fuentes de conocimiento, como los entrenadores de tenis, los videos, los libros, Internet, etc., que indiquen y guíen al jugador como ejecutar la amplia variedad de posiciones que tiene  cada uno de los golpes que va a utilizar jugando al tenis. Pero esta búsqueda es muy compleja dada la masificación de información banal, obsoleta, desfasada, incompleta, infundada y contradictoria, que hace muy difícil una selección eficaz de la misma.

 

C- Es necesario tener un aprendizaje guiado:

Para Jugar bien al tenis no es suficiente pasar horas y horas pegándole a pelota; no se puede aprender al tenis solo con una maquina lanza pelotas, o en el frontón, o haciendo cientos de cubos. Si, inevitablemente se requieren de muchas horas de práctica, pero con un entrenamiento adecuado, con una información adecuada y con un proceso adecuado. El aprendizaje heurístico acierto-fallo está descartado. Un jugador podría estar, literalmente, toda una vida probando autodescubrimientos y nunca alcanzaría el éxito.

 

 

 

D-La importancia del entrenador:

Cuando veo jugadores de la calidad de Nadal, Federer, Djokovic etc. etc., los admiro mucho, muchísimo, pero los admiro en un 50%, el resto de mi admiración es para sus entrenadores. Profesionales que mediante un trabajo excepcional han sabido sacar el máximo rendimiento de esas cualidades únicas que cada uno estos jugadores tenía. Estoy seguro de que estos mismos jugadores, con esas mismas características, en manos de entrenadores incompetentes, nunca hubieran sido grandes tenistas.

El entrenador es un factor determinante en el proceso de formación de un jugador. El es el responsable de aportar los conocimientos necesarios para que, mediante una correcta metodología, y la creación de un entorno adecuado, se pueda desarrollar el máximo potencial de cada jugador que le llega a la pista.  Desafortunadamente, a pesar de la abundancia de entrenadores que hay en el mercado y como consecuencia directa de un sistema de formación inicial y continuada mal estructurado, las posibilidades de encontrar un profesional con la suficiente preparación y habilidades para ayudar al desarrollo de un jugador son escasas y su hallazgo se convierte en una cuestión de suerte. Solo un pequeño porcentaje de entrenadores tiene la capacidad de enseñar correctamente.

Hemos menos hecho un análisis del perfil de cientos de  entrenadores y estas son alguna de las conclusiones que hemos sacado: Un 98% de los entrenadores no tienen la capacidad de formar un jugador debido a:

  • Una baja y en alguna veces ninguna experiencia como jugadores de tenis.
  • Una formación muy escasa que se limita a algunos cortos cursos para obtener la titulación, pero insuficientes en contenido y conocimientos.
  • Desconocimiento y/o interpretación equivocada de la técnica del tenis actual por lo que se transmite al alumno información errónea e inservible.
  • Incapacidad de discernir sobre el tipo de ejercicios realmente necesarios para ayudar al jugador.
  • Desconocimiento de los contenidos específicos a trabajar en cada una de las diferentes etapas de formación de un jugador para un desarrollo evolutivo.

Esto da como resultado el que con más frecuencia de lo que sería deseable no se dé al alumno la información adecuada y de la maneara adecuada, privando a los que jugadores tienen talento y capacidad de tener la oportunidad de jugar bien al tenis.